Felipe Giuliano se formó en Bellas Artes en la Universidad de Sevilla. Su paso hacia el audiovisual y la escena está ligado al trabajo con fondos digitales para la ópera La flauta mágica, en producciones de Eugenio Zanetti. El dossier de FILMETS sitúa ahí una de las claves de su posterior cine: la atención a la atmósfera y a la construcción del mundo que rodea a los personajes.[1]
En 2021, Gallo Rojo presentó en Sevilla Driftwood Humans, una instalación suya sobre la migración y el desarraigo. Reunía escultura, impresiones de arte digital, videoarte, sensores de presencia y testimonios grabados de personas migrantes. El proyecto contó con apoyo del ICAS en su convocatoria de 2020. La relación entre objeto, imagen y visitante ya era parte de la obra.[2]
En cine dirige El vals sin nombre, cortometraje fantástico producido por Madrid Produce y The Other Film Production. FILMETS lo programó en su edición de 2024 y destacó su ambientación de época y su inclinación hacia lo gótico y lo onírico. La película permite seguir esa misma preocupación por el espacio en otro registro: el decorado y los efectos visuales intervienen en la narración.[6][1]
En 2025 firma la dirección artística de Zarzuela Monumental Hispanidad, presentada en San Lorenzo de El Escorial. En esta producción de Madrid Produce, el repertorio lírico dialoga con la arquitectura y el videomapping de Pedro Giuliano, con Bruno G. Arantes en la producción.[5][10]
En 2025 figura en el equipo de desarrollo audiovisual de Pagliacci del Teatro del Bicentenario de San Juan, junto a Arantes, Djalal Dufetelle y Pedro Giuliano. El Teatro Colón lo presenta como director de arte y diseñador de visuales, con una práctica que abarca ópera, teatro, música en vivo e instalaciones. Ese recorrido ayuda a entender su lugar en la creación inmersiva: la imagen se piensa a la escala de la escena.[4][3]